CALENTAMIENTO PSICOLÓGICO

CALENTAMIENTO PSICOLÓGICO

Generalmente, la mayoría de las disciplinas deportivas tienen tres grandes apartados en sus entrenamientos: calentamiento, práctica y vuelta a la calma. Durante el calentamiento preparamos nuestro cuerpo para los ejercicios que vayamos a realizar durante la práctica y, para finalizar, utilizaremos el tiempo de vuelta a la calma con el objetivo de prevenir lesiones y volver a nuestro nivel sin brusquedad. Todo ello orientado al aspecto físico, sobre el cual existen multitud de propuestas y teorías, sin embargo en este artículo nos centraremos en el Calentamiento Psicológico. O, dicho de otro modo, en prepararnos mentalmente para llevar a cabo una competición adecuada y poder disfrutar de ella.

 

Pero ¿y qué hay del psicológico? La realidad es que apenas se trabaja en el día a día, salvo casos excepcionales o, peor todavía, cuando ya hay algún problema que podría haberse prevenido.

A menudo vemos en televisión o leemos noticias que tienen que ver con casos conocidos (o llamados así) como: “ansiedad competitiva”, “miedo escénico”, “estar en el punto de mira”, “a vida o muerte”, etc. Sin prestar atención al efecto tremendamente dañino que conllevan en el día a día de la práctica deportiva (y no hablamos solamente de profesionales, sino de personas que practican deporte por afición y que, por supuesto, no cobran o cobran poco comparado con ciertas cantidades). Se trata de situaciones que pueden llevar, incluso, al abandono absoluto de cualquier práctica deportiva. Con el consiguiente efecto adverso sobre la salud tanto a nivel físico como mental.

 

En nuestro caso, debido a la experiencia previa en casos similares (con niños muy pequeños que empiezan a competir, incluso), hemos podido observar que cuando se ha utilizado el Calentamiento Psicológico (previamente entrenado y trabajado con personal cualificado, por supuesto), sus manifestaciones han mejorado notablemente y les ha permitido llevar a cabo una competición mucho más satisfactoria que en otros momentos en los que no lo utilizaron.

 

Por todo ello, nuestro planteamiento se centra en tres momentos temporales que se intercalan alrededor de la competición:

 

 

  1. ANTES DE COMPETIR (en casa):

 

Tras haber entrenado diversos tipos de ejercicios de respiración y de relajación durante semanas previas a la competición, los realizaremos las veces que creamos conveniente hasta sentirnos mejor.

El objetivo fundamental de estos ejercicios radica en acostumbrar a nuestro cuerpo y a nuestra mente a un estado de calma y concentración adecuado.

 

 

  • Ejemplo de Ejercicios de Respiración-Relajación:

 

RESPIRACIÓN: (cada número indica los segundos)

 

Coger aire              Aguantar                   Soltar

 

        1                            3                               5

                                                                                        

        5                            3                               1

3 – 5 repeticiones cada una

    RELAJACIÓN:
Conjuntamente las respiraciones anteriores, tensar y destensar toda la musculatura, siempre empezando por los pies y terminando por el cuello y la cabeza, en orden hacia arriba.

 

  1. DE CAMINO:

 

Mientras vamos en coche, andando o en el medio de transporte que utilicemos habitualmente, aprovecharemos el tiempo realizando dos tipos de pensamiento:

 

  • Recordar buenas acciones de los entrenamientos.

Tanto si se trata de jugadas, ejecuciones, movimientos o gestos que hemos realizado satisfactoriamente, pretendemos llevar a cabo un registro mental de todo ello que mejore nuestra Autoeficacia (percepción de llevar a cabo con éxito alguna tarea).

 

  • Visualizar jugadas o gestos a realizar bien durante la competición.

En función de la experiencia previa en competiciones similares, y tras entrenar técnicas de Visualización con personal debidamente cualificado, se pretende conseguir ponernos en situación e imaginarnos llevando a cabo determinadas acciones que pretendemos ejecutar durante la competición. Saber que somos capaces de hacerlo no es suficiente. Por ello, a través de estos ejercicios tenemos que convencernos que podemos hacerlo con dominio y confianza.

 

 

  1. ANTES DE EMPEZAR A COMPETIR:

 

  • Relajación (ejercicios en situación).

Bien durante el calentamiento previo, bien si estamos en el vestuario, o bien en la misma pista. Realizaremos nuevamente los ejercicios de Relajación Muscular enumerados en el cuadro anterior, mientras hacemos nuestra rutina de calentamiento previo a la competición. Se trata de una manera de reafirmar todo lo trabajado anteriormente, dando seguridad y valor a nuestras acciones. De esta manera, si nuestra musculatura se encuentra sin estrés (activada, sin estar sobrecargada), transmitimos ese mismo mensaje a nuestra mente y a nuestro cuerpo entendido como una totalidad.

 

  • Auto-instrucciones.

Se trata de frases o palabras breves que contienen gran significado. Es recomendable entrenarlas previamente, para tener claro en qué momento y con qué objetivo pretendemos plasmarlas durante nuestra ejecución, y también para determinar qué Auto-instrucción es más adecuada.

Por ejemplo, tipos de Auto-instrucciones son: el clásico “¡Vamos, Rafa!” que utiliza el tenista Rafa Nadal, o el ex jugador de baloncesto Jorge Garbajosa utilizaba “Vamos adentro” antes de lanzar tiros libres.

Preparación psicológica para una Media Maratón

Sin comentarios

Deja un comentario

¿ESTÁS LIST@?

MEJORA TU SALUD CON HFE