La Vitamina D en el deporte

La Vitamina D en el deporte

La vitamina D en el deporte

 

 

 

A principios del siglo XX, los atletas y entrenadores sintieron que los rayos ultravioleta tenían un impacto positivo en el rendimiento deportivo, supuestamente usaban rayos UVB como ayuda ergogénicaHoberman, 1992; Cannell et al., 2009 ).

La investigación durante ese período sugirió que tanto la capacidad cardiovascular como la resistencia muscular se potenciaron con la exposición a la radiación ultravioletaAllen & Cureton, 1945), cada vez más, la evidencia se está acumulando para apoyar esta visión.

 

 

 

 

 

 

 

La deficiencia de vitamina D puede tener impactos significativos a largo plazo en la salud, pero también es posible que una deficiencia produzca efectos más inmediatos en la salud musculo-esquelética, con un mayor riesgo de lesiones como las fracturas por estrésRuohola et al., 2006; Lappe et al., 2007, 2008

Además, se sabe poco sobre el impacto en el rendimiento de la deficiencia de vitamina D; sin embargo, algunos autores sospechan que puede ser un impedimento marcado para el rendimiento cuando no está disponible en niveles adecuados ( Cannell et al., 2009 ).

 

 

La deficiencia e insuficiencia de vitamina D es ampliamente distribuido entre las comunidades atléticas (Allison et al., 2014; Bescos Garcia & Rodriguez Guisado, 2011; Magee et al., 2013; Wolman et al., 2013). Esto puede tener numerosos efectos adversos que en última instancia pueden atenuar la función fisiológica normal.

Debe destacarse que debido a la cultura de suplementación de “mega dosis” en el deporte profesional y aficionado, también es importante considerar que, aunque existen pautas de suplementación, los atletas sí toman dosis de vitamina D muy por encima del nivel de tolerancia. Por lo tanto, es vital estar al tanto de los efectos adversos de los suplementos extremos de vitamina D.

Este artículo tiene como objetivo describir la evidencia disponible sobre el rol de la vitamina D en los deportistas.

 

 

Vitamina D y función cardiovascular

 

La vitamina D afecta varios aspectos de la salud vascular, incluida la rigidez arterial y la función endotelial, que son componentes cruciales del rendimiento aeróbico y anaeróbico del ejercicio e incluso la capacidad de realizar actividades diarias. 

 

 

Cabe señalar que existe una asociación lineal entre la salud vascular y la rigidez arterial a la capacidad de resistencia. Además, está bien documentado que la medición más precisa de la capacidad aeróbica, es decir, la del VO 2máx., está regulado por el gasto cardíaco, el contenido de oxígeno arterial, la derivación de sangre al músculo activo y la extracción de oxígeno por los músculos. 

Dado que los niveles bajos de vitamina D en suero pueden provocar hipertrofia miocárdica patológica, aumento de la presión arterial y disfunción endotelial, estas líneas convergentes de pruebas podrían respaldar la idea de que los niveles inadecuados de vitamina D podrían influir negativamente en la capacidad cardiorrespiratoria y la capacidad para desempeñarse eficientemente ejercicio. 

 

 

La insuficiencia de vitamina D se ha asociado con deterioro de la función pulmonar, el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)..

Hay una fuerte asociación positiva entre el suero 25 (OH) D y el volumen espiratorio forzado (FEV1) y la capacidad vital forzada (FVC).Estos efectos de la vitamina D pueden estar mediados a través del surfactante, una sustancia que mantiene la integridad estructural alveolar, cumplimiento pulmonar e intercambio de oxígeno.

Por lo tanto, la vitamina D afecta la capacidad aeróbica y el VO 2 máx. , El gasto cardíaco, el tono vascular y el suministro de oxígeno y nutrientes a los músculos en ejercicio.

 

 

Vitamina D y la función muscular

 

La deficiencia de vitamina D se ha asociado desde hace tiempo con la  debilidad muscularFloyd et al., 1974; Irani, 1976; Russell, 1994; Ceglia, 2008 ), hasta hace poco no se había descrito un mecanismo etiológico específico.

 

 

 

La primera asociación entre la vitamina D y la función muscular se realizó a partir de observaciones clínicas de debilidad muscular inducida por deficiencia de vitamina D en osteomalacia en adultos e hipotonía en lactantes.

Los informes de una miopatía reversible relacionada con la deficiencia profunda de vitamina D identificaron una asociación entre la vitamina D y el músculo. La administración de dosis bajas de vitamina D en sujetos ancianos redujo la incidencia de caídas y fracturas de cadera.

Se sabe que la vitamina D tiene un efecto potencial sobre la estructura y la función del músculo esquelético.

La deficiencia de vitamina D se ha relacionado con la reducción de la masa muscular y la fuerza en individuos jóvenes y viejos (Heike A Bischoff-Ferrari et al.,2004; Lisa Ceglia, Susan S. Harris,2013; Marieke B. Snijder, 2006)

 

 

 

 

Diferentes vías proteolíticas en la degradación de la proteína muscular inducida por la deficiencia de vitamina D que conduce al desgaste muscular. Esta puede ocurrir como resultado de una mayor degradación de proteínas o disminución de la síntesis de proteínas o ambas. 

Los estudios aluden a un papel funcional de la vitamina D en el músculo, y el descubrimiento del receptor de vitamina D (VDR), proporcionan una comprensión mecanística de la función de la vitamina D en el músculo. 

 

 

La identificación de amplios roles genómicos y no genómicos para la vitamina D dentro del músculo esquelético, ha resaltado el impacto potencial que la deficiencia de vitamina D puede tener tanto en el bajo rendimiento como en el riesgo de lesiones en los atletas. 

La vitamina D afecta el transporte muscular de calcio y fosfato a través de las membranas celulares, el metabolismo de los fosfolípidos y la proliferación y diferenciación de las células musculares

Además, la vitamina D regula negativamente la expresión de la miostatina (un regulador negativo de la masa muscular) y regula al alza la expresión de folistatina y el factor de crecimiento similar a la insulina 2 (IGF-2).

La exposición de los músculos esqueléticos a la 1,25-dihidroxivitamina D3 induce la expresión de varios marcadores miogénicos y factores de transcripción. 

 

 

Las biopsias de músculo esquelético tomadas de sujetos con deficiencia de vitamina D han mostrado predominantemente atrofia de fibras musculares tipo II. Estos tipos de fibras son un determinante principal del tipo explosivo de los movimientos humanos que resultan en una producción de alta potencia. 

La vitamina D aumenta el tamaño de los miotubos MHC de tipo II y el área de la sección transversal (CSA) de las fibras del músculo esquelético. 

También se ha informado que la señalización de la vitamina D altera la expresión del tamaño del miotubo C2C12, lo que indica un efecto positivo directo sobre los filamentos contráctiles y, por lo tanto, la fuerza muscular. Además, afecta el diámetro y el número de fibras musculares tipo II.

 

 

El rendimiento físico podría mejorarse significativamente y / o conservarse con una adecuada vitamina D. La vitamina D también previene la degeneración muscular y revierte la mialgia.

Estos hallazgos, en relación con el tejido muscular y la función, sugieren que los niveles de vitamina D puede tener un efecto significativo sobre el rendimiento muscular y la prevención de lesiones, por lo tanto, posiblemente influyen en el rendimiento atlético. Sin embargo, es necesaria mayor investigación para determinar la magnitud del efecto de la vitamina D en la fuerza y el rendimiento muscular.

 

 

 

Vitamina D y huesos

 

La vitamina D desempeña un papel esencial en la homeostasis del calcio y la mineralización de los huesos. En el intestino delgado, la vitamina D aumenta la absorción de calcio a través de una vía transcelular dependiente de la energía y mediante una vía paracelular pasiva a través de uniones estrechas.

 

 

Los niveles insuficientes de vitamina D circulante causan un aumento de la hormona paratiroidea (PTH) en suero debido al hiperparatiroidismo secundario, es decir, en un esfuerzo desesperado del cuerpo por mantener los niveles circulantes de calcio normal tomándolos de los huesos mediante un aumento del recambio óseo y un aumento del hueso resorción. En los estados crónicos con deficiencia de vitamina D, los individuos son susceptibles a osteopenia, osteoporosis y una mayor incidencia de fracturas óseas. 

El deterioro de la fortaleza ósea podría ser un problema, tanto en sujetos que practican deporte, como los que no. Hipotéticamente, los atletas con baja densidad mineral ósea están predispuestos a una lesión esquelética, especialmente en deportes de contacto y/o impacto, individuales y / o en equipo.

 

 

En poblaciones activas, suficiente vitamina D es importante para la prevención de fracturas de estrés (Larson-Meyer, 2013). En un gran ensayo de suplementos de vitamina D durante ocho semanas tuvieron un 20% menos de incidencias de fracturas por estrés que en el grupo placebo (Lappe et al., 2008)

Además, la baja concentración sérica de vitamina D se asocia con la porosidad del hueso cortical indicativo de una mayor fragilidad ósea. La vitamina D también mejora la actividad del factor de crecimiento similar a la insulina 1 (IGF-1) mediante la inducción de la expresión de su receptor,  un efecto crucial en la formación de hueso.

 

Efectos de la vitamina D en el sistema nervioso

La vitamina D afecta los sistemas nerviosos central y periférico. Los receptores de vitamina D están presentes en todo el cerebro, incluida la corteza motora primaria, el movimiento coordinador de la región. 

 

Los niveles de vitamina D están asociados con la velocidad de conductancia de las neuronas motoras y la neurotransmisión mediada por dopamina, serotonina, acetilcolina, GABA y las catecolaminas.

 

Los efectos de la vitamina D en el tono GABAérgico y en la serotonina y la dopamina son cruciales para la coordinación muscular y para evitar la fatiga central, una condición asociada con la concentración sináptica de varios neurotransmisores.

 

 

 

 

 

 

 

Un ratio alto de serotonina frente a dopamina, afecta el rendimiento del ejercicio debido a su efecto sobre la sensación general de cansancio y las percepciones de esfuerzo. 

Otro mecanismo a través del cual la vitamina D afecta el cerebro y el rendimiento deportivo puede incluir los nocireceptores o nociceptores, es decir, la célula nerviosa sensorial que responde a estímulos nocivos enviando señales a la médula espinal y el cerebro. Cuando estos receptores transfieren señales de dolor al cerebro, tiene lugar una respuesta física inhibitoria.

 

 

 

Vitamina D y sistema inmune

Aunque sin duda el ejercicio es un buen efector de salud, también presenta un reto fisiológico significativo al sistema inmunológico humano.

 

 

 

La vitamina D afecta la inmunidad innata y adaptativa a través de VDR. La vitamina D aumenta la actividad de monocitos / macrófagos. La vitamina D activa directamente la transcripción de varias sustancias antimicrobianas provocando la desestabilización de las membranas microbianas. 

 

 

 

 

 

 

La observación de que los niveles bajos de vitamina D pueden provocar un aumento de los niveles de citocinas proinflamatorias, como TNFα e IL6, después de períodos de entrenamiento intenso puede sugerir que este período proinflamatorio puede mejorarse con la vitamina D.

La vitamina D regula al alza la expresión de varios péptidos antimicrobianos (AMP) y al mismo tiempo regula negativamente la expresión de citocinas inflamatorias, incluidas las del factor de necrosis tumoral α (TNFα) e interleucina (IL) 6 

La asociación entre los niveles óptimos de vitamina D y el bienestar y la función adecuada del sistema inmunitario combinados con los efectos antiinflamatorios de esta vitamina puede mejorar el rendimiento atlético. 

 

 

Este efecto puede acelerar la fase de recuperación del estrés del ejercicio intenso. Los niveles altos de IL6 y TNFα pueden explicar parcialmente los defectos esqueléticos y musculares relacionados con la edad en individuos mayores con deficiencia de vitamina D. 

La reducción de los niveles de TNFα después de la administración de suplementos de vitamina D puede ser crucial para combatir el “síndrome de sobreentrenamiento” en atletas. 

Además, se ha demostrado que las citoquinas IL-10 e IL-13 promueven la regeneración muscular y previenen el daño del músculo esquelético.

 

 

Las infecciones del tracto respiratorio superior (ITRS) son la dolencia más común reportada por los atletas de élite, lo que a menudo afecta negativamente al rendimiento, probablemente a las altas tasas ventilatorias exhibidas durante el ejercicio prolongado, que se traducen en un aumento de la exposición a bacterias y virus patógenos del ambiente externo (Spence L.,2007)de vitamina D. 

En conclusión, dado que se ha demostrado que la vitamina D afecta la respuesta inflamatoria y previene las ITRS, su uso puede ser de importancia práctica para los atletas.

 

Conclusión

La vitamina D, sin duda, tiene un papel clave en la salud ósea tanto de los atletas como de los no atletas. Un creciente cuerpo de evidencia sugiere que la vitamina D está fuertemente relacionada con los sistemas cardiovascular, inmune y neuromuscular. 

Aunque los resultados de los ensayos de rendimiento aún no son lo suficientemente convincentes para apoyar la vitamina D como potenciador directo del rendimiento, la obtención de niveles óptimos de 25 (OH) D puede reducir el riesgo de lesión musculoesquelética debilitante y el papel activo en el músculo, la resolución de la insuficiencia de vitamina D tiene el potencial de afectar el rendimiento.

 

 

Referencias:

  1. Owens DJFraser WDClose GL.Vitamin D and the athlete: emerging insights; Eur J Sport Sci. 2015;15(1):73-84. doi: 10.1080/17461391.2014.944223. Epub 2014 Aug 18.
  2. Nikolaos E. Koundourakis and Andrew N. Margioris (2017). Vitamin D andPhysical Activity, A Critical Evaluation of Vitamin D – Basic Overview, Dr. Sivakumar Joghi Thatha Gowder (Ed.), InTech, DOI: 10.5772/65103.
  3. Hamilton, B. (2010), Vitamin D and Human Skeletal Muscle. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports, 20: 182–190. doi:10.1111/j.1600-0838.2009.01016.x
  4. Heike A Bischoff-Ferrari , Thomas DietrichE John OravFrank B Hu, Yuqing ZhangElisabeth W Karlson, Bess Dawson-Hughes; Higher 25-hydroxyvitamin D concentrations are associated with better lower-extremity function in both active and inactive persons aged ≥60; Am J Clin Nutr September 2004 vol. 80 no. 3 752-758
  5. Mehrajuddin Bhat, et al. (2013); Vitamin D Deficiency-Induced Muscle Wasting Occurs through the Ubiquitin Proteasome Pathway and Is Partially Corrected by Calcium in Male Rats; Endocrinology, Volume 154, Issue 11, 1 Endocrinology, vol.154, ed. 11, 1 de Nov. 2013, páginas 4018-4029, https://doi.org/10.1210/ en.2013-1369
  6. Marieke B. Snijder, Natasja M. van Schoor, Saskia MF Pluijm, Rob M. van Dam, Marjolein Visser, Paul Lips; Vitamin D Status in Relation to One-Year Risk of Recurrent Falling in Older Men and Women; The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, Volume 91, Issue 8, 1 August 2006, Pages  2980-2985;    https://doi.org/10.1210/jc.2006-0510
  7. Ceglia, L. y Harris, SS Calcif Tissue Int (2013) 92: 151. https://doi.org/10.1007/s00223-012-9645-y
  8. Marieke B. Snijder, Natasja M. van Schoor, Saskia M. F. Pluijm, Rob M. van Dam, Marjolein Visser, Paul Lips; Vitamin D Status in Relation to One-Year Risk of Recurrent Falling in Older Men and Women, The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, Volume 91, Issue 8, 1 August 2006, Pages 2980-2985, https://doi.org/10.1210/jc.2006-0510
  9. Fernando Mata, Laura Sánchez Vitamina D en atletas (parte I) https://g-se.com/vitamina-d-en-atletas-parte-i-bp-W57cfb26d953a0

Sabías que…. tomar el Sol es bueno para tu salud

Estilo de vida

Sin comentarios

Deja un comentario

¿ESTÁS LIST@?

MEJORA TU SALUD CON HFE